¿Qué es yoga?

La palabra “yoga” deriva de la raíz sánscrita “yugat”, que significa “unión”.

Representa la unión de la conciencia del individuo con la conciencia del infinito.

La mente humana es infinitamente creativa, pero en la práctica es limitada. Es necesaria una práctica a través de la cual el ser humano pueda expandir su mente para llegar al equilibrio que le permite controlar su estructura física y a la vez experimentar su otro “yo”, el yo infinito.

Esta práctica o aprendizaje se desarrolla a partir de tres áreas básicas: el cuerpo, la mente y el espíritu.

El cuerpo es el vehículo para viajar a través de la vida. Es una máquina interior muy complicada y sutil. No es únicamente lo que podemos ver: carne y huesos. Es un sistema delicadamente diseñado y sistemático. Un sistema funcional que recibe, procesa y realiza todo tipo de tareas.

Precisa de limpieza y cuidados constantes.

El equilibrio del vehículo físico afecta al resto del sistema.

El cuerpo humano necesita ajustes que fortalezcan su capacidad de actuar, su potencial para responder a las demandas cotidianas, manteniendo la salud.

El cuerpo no juzga nuestras acciones; únicamente registra los resultados de éstas.

El Kundalini Yoga persigue el objetivo de conseguir un nivel de conciencia que nos permita utilizar el cuerpo para que sea de utilidad a la hora de alcanzar objetivos reales.

La mente genera pensamientos, los cuales producen sentimientos, de los que se derivan las emociones. Son estas emociones las que van  a determinar nuestras acciones y, por consiguiente, nuestra forma de vida.

Si la mente se halla limitada en su entendimiento, se hace imposible vivir una vida feliz y plena.

Toda nuestra vida y nuestra felicidad dependen de nuestra proyección mental.

La tristeza o la felicidad pertenecen a nuestra mente, y no al mundo.

El alma o el espíritu, subyacente en nuestro interior, es la parte que nunca muere, permanente, inmutable, que persigue nuestros intereses reales.

La identificación con el alma marca la felicidad del individuo, ya que hay una correlación directa entre lo que el individuo piensa y lo que siente.

Esta unión entre cabeza y corazón marca y define nuestra felicidad.

El yoga ayuda a que se produzca esta unión entre la mente y el ser interior.

Extraído del manual de Profesores de Kundalini del centro Gobinde Yoga Valencia.

 

Según Patanjali:

“Yoga es el cese de la identificación con las fluctuaciones de la consciencia”

“El hábito de identificarnos con nuestros pensamientos, emociones y sensaciones, es la enfermedad de la consciencia humana”.